Incondicional e irrevocablemente

Me gusta
pensar que me gustas
saber que te quiero
qué bueno, qué bueno.
Me gusta
ser el dueño de tus celos
despertarme y darme cuenta
de lo mucho que te quiero.

Te dejas, me dejo
me besas, te muerdo.
Te lamo, te huelo,
qué bueno, qué bueno.
Te pido, te ofrezco 
te abrazo, te aprieto
me duermo, te sueño
qué bueno, qué bueno. 

Sé que a veces la tontería inunda mi ser, que me rallo sin motivo, que me muero de celos y no hago mas que cagarla contigo..pero es cosa del miedo. Miedo de perderte... porque no sé cómo ni cuando, no sabría decirte el momento exacto en que me enamoré de ti, quizás sólo bastó un segundo o una sonrisa, una palabra o un hecho... sólo sé que ahora soy totalmente vulnerable a lo que tú quieras hacer conmigo, ya no tengo miedo a que me hagan daño, tampoco a no controlar la situación... ya no intento protegerme porque me dejo llevar por ti, sólo tengo miedo a que todo desaparezca.
Confío en ti, aunque apenas te lo demuestre. Prometo demostrártelo más y rallarme menos.
La pregunta de la discordia: ¿Qué quieres de mí?
Quiero tus miradas, tus besos, tus abrazos, tus caricias, tus suspiros, tus gemidos, tus sonrisas, tus alegrías, tus penas, tus días buenos, tus días malos, tus noches, tus mejores sueños, tus peores pesadillas, tus palabras, tus silencios, tus miedos, tus valentías, tus manías...como ésa de controlarlo todo, o esa otra de encerrar tus pensamientos en un tupper cerrado a presión, ser tu burbuja de evasión en momentos de desesperacion, el brillo de tus ojos, ser el escalofrío que recorre tu cuerpo, ser tu locura y tu cordura... 
Resumiendo: Te quiero a ti.



No hay comentarios:

Publicar un comentario