Mi mundo va por dentro, empieza detrás de las cuencas de mis ojos. Si ni siquiera te atreves a mirarlos, ¿cómo dices que me conoces?
No hables de barcos, que somos peces.
Clavaste el arpón en el sitio equivocado y a veces duele, con creces.
"No se cómo puede..." retumba en mi cabeza. Ya sé, no tiene conciencia.
La mierda apesta y tú hueles a tres leguas.
Terminaste cumpliendo tu condena, vagante alma en pena.
Eras tú el quiste que desquiciaba mi certeza.
No hables de barcos, que somos peces.
Clavaste el arpón en el sitio equivocado y a veces duele, con creces.
"No se cómo puede..." retumba en mi cabeza. Ya sé, no tiene conciencia.
La mierda apesta y tú hueles a tres leguas.
Terminaste cumpliendo tu condena, vagante alma en pena.
Eras tú el quiste que desquiciaba mi certeza.
Siempre quedo por encima
de quien me da la gana.
Ella lo sabe bien,
por eso ni rechista.
Tú sabes quien, chica lista.
Tú sabes quien, chica lista.
Quiero que me beses en silencio, y para eso, tienes que cerrar los ojos si me das un beso.
Tú... los tenías siempre abiertos.
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