(porque alguien como tu no se merece otra cosa, una H muda que esconde lo que el tiempo muestra).
Viste de oveja el lobo y se acerca a la manada, me hice fiel compañera y ahora...
No pasa nada, de todo se aprende. Duele, perder de repente la confianza en alguien que aparentó ser tu incondicional, pensar lo que pudo llegar a ser y lo que fué en realidad, saber que me has tomado el pelo como has querido, estar ahí para tí y que tu estés tan lejos de parecerte a mi que ni siquiera estabas cuando más lo necesitaba.
No pretendo echarte en cara, sólo reflexiono, un balance entre lo bueno y lo malo, de los que se hacen a fin de año, pero que a mi me toca anticiparlo. Sabemos que lo malo siempre pesa el doble... en éste caso por sentirme defraudada, engañada, manipulada...
Con ésto no desvaloro lo bueno, pero después de todo no merece ni mención alguna.
Hay ciertos límites que en una amistad no se han de pasar... y tu estiraste hasta romperlo.
Corre y mira atrás, yo ya no te sigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario